El Producto Interno Bruto (PIB) ha sido durante décadas el referente principal para evaluar el progreso de las naciones. Sin embargo, su diseño original no tenía como fin medir el bienestar económico real, sino calcular el valor monetario de la producción de bienes y servicios. Así, este indicador revela limitaciones profundas al no aprehender factores vitales como la distribución de recursos, la calidad de vida o la sostenibilidad del entorno.
En un momento en que el cambio climático y la desigualdad sociopolítica marcan la agenda global, plantear una visión más amplia de la salud económica es imperativo. Superar la tiranía del PIB exige incorporar métricas que capten tanto el bienestar humano como la estabilidad planetaria, situando al ser humano en el centro de las políticas económicas.
Críticas Históricas al PIB
En 1973, los economistas William Nordhaus y James Tobin cuestionaron la validez del PIB como brújula del progreso en su influyente artículo “Is Growth Obsolete?”. Ambos premios Nobel advirtieron sobre la sostenibilidad del crecimiento económico, especialmente cuando este depende de la explotación intensiva de recursos naturales y provoca graves daños ambientales.
Décadas después, en 2009, la Comisión Stiglitz-Stiglitz-Sen-Fitoussi propuso en su informe “Beyond GDP” el desarrollo de indicadores que reflejaran otros pilares del bienestar, como la igualdad social, la salud y el capital humano. Este trabajo reafirmó la urgencia de valorar más que el simple aumento del output económico.
Limitaciones Específicas del PIB
El PIB, por su enfoque agregado, omite múltiples dimensiones clave para comprender el verdadero estado de una economía y de su población. Estas ausencias generan diagnósticos sesgados y políticas que pueden perpetuar desigualdades o deteriorar el entorno social y ambiental.
- Calidad de vida en salud, educación y medio ambiente
- Actividades productivas no remuneradas en hogares
- Distribución de ingresos y riqueza
- Economía sumergida y agricultura de subsistencia
- Valor de servicios no mercantiles y tiempo libre
A fin de cuentas, centrarse exclusivamente en el PIB conduce a una visión incompleta y a menudo engañosa de la salud económica.
Propuestas de Nuevos Enfoques
Para articular una evaluación más justa y holística, las nuevas métricas deben priorizar el bienestar de la población frente a la producción y su continuidad en el largo plazo. Se busca medir resultados reales y distribuir recursos de manera más equitativa.
- Valoración de la calidad por encima del volumen
- Medición de servicios por sus resultados
- Indicadores de sostenibilidad intergeneracional
- Análisis de equidad en distribución de recursos
- Integración de factores sociales y ecológicos
Estas propuestas configuran un marco que trasciende la lógica del output y enfatiza la calidad, la equidad y la sostenibilidad como ejes centrales de la política económica.
Índices Alternativos Existentes
Diversas organizaciones han desarrollado índices que capturan múltiples dimensiones del bienestar humano y social. Entre los más destacados figuran el Índice de Desarrollo Humano (IDH), el Índice de Progreso Genuino (IPG), el Índice de Bienestar Canadiense (IBC) y el Social Progress Index (SPI).
Estos índices combinan variables de salud, educación, medio ambiente y cohesión social para ofrecer una visión más amplia que el PIB, aunque su implementación y relevancia práctica aún afrontan desafíos de estandarización y aceptación global.
Iniciativas Globales y Casos Prácticos
En la esfera global, la ONU ha constituido un grupo de expertos para diseñar 35 indicadores propuestos que miden la prosperidad humana y planetaria más allá del PIB. Basados en el marco de Límites Planetarios, evalúan procesos ecológicos como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, junto a dimensiones sociales como el hambre y el acceso al agua.
A nivel nacional, Nueva Zelanda implementó un presupuesto basado en métricas de bienestar, realineando el gasto público con prioridades ciudadanas ligadas a la salud, la educación y la sostenibilidad. Escocia, por su parte, creó el Scottish National Investment Bank con una misión de impulsar inversiones que generen un impacto social y ambiental positivo.
Indicadores de Stock y Flujo de Salud
Dentro de la dimensión sanitaria, se propone ampliar los indicadores clásicos —esperanza de vida y gasto sanitario— con un enfoque en las dinámicas de salud y los resultados en calidad de vida. Esto permite detectar ganancias y pérdidas de salud derivadas de acciones preventivas y nuevos riesgos.
- Vigilancia de ganancias y pérdidas de salud preventiva
- Esperanza de vida ajustada por calidad (AVACs y DALYs)
- Resultados clínicos y subjetivos con PROMs
Al integrar estas métricas, se obtiene un diagnóstico más preciso y orientado a mejorar la salud poblacional, no solo a contabilizar recursos financieros.
Cuidados y Desigualdades
Las desigualdades en salud están estrechamente ligadas al nivel de renta. Reconocer esta brecha es esencial para diseñar políticas que promuevan la disminución de las desigualdades de renta y garanticen un acceso equitativo a servicios sanitarios.
El Atlas de Distribución de Renta de los Hogares (ADRH), publicado por el INE de España en 2019, permite incorporar el nivel de ingresos en la planificación de servicios sanitarios y sociales, optimizando la asignación de recursos según necesidades reales.
Un estudio de Calonge y Manresa demostró que las prestaciones sanitarias en especie son el segundo factor más relevante para corregir desigualdades de mercado, solo por detrás de las pensiones y el seguro de desempleo. Estos hallazgos subrayan la importancia de medir el impacto redistributivo de la política sanitaria.
Perspectiva del Sur Global
Los países del Sur Global sufren consecuencias desproporcionadas por el uso exclusivo del PIB. Entre ellas destacan la financiación inadecuada para la adaptación al clima y el acceso limitado a préstamos con condiciones favorables, lo que obstaculiza su desarrollo sostenible y aumenta su vulnerabilidad.
Implicaciones para el Sistema de Salud
Incluir la sanidad en el Green Deal de la Unión Europea con un enfoque transversal y multisectorial permitiría abordar problemas derivados del cambio climático y fortalecer la resiliencia de los sistemas sanitarios. Esto implicaría políticas coordinadas entre medio ambiente, salud y economía.
Conclusión y Llamado a la Acción
Superar la hegemonía del PIB exige un compromiso colectivo para implementar métricas que capturen la complejidad del bienestar humano y ambiental. Gobiernos, instituciones y ciudadanos deben impulsar esta transformación, adoptando indicadores más justos y sostenibles.
Solo así podremos garantizar un progreso real, equitativo y duradero, donde la salud económica sea entendida como la suma de una vida digna, un entorno equilibrado y la distribución justa de oportunidades.
Referencias
- https://www.aes.es/blog/2020/11/25/mas-alla-del-pib-implicaciones-sanitarias/
- https://pensamientoiberoamericano.org/2-2025/mas-alla-del-pib/
- https://www.bde.es/wbe/es/noticias-eventos/blog/mas-alla-del-pib-como-medir-el-bienestar-economico.html
- https://segib.org/es/allamand-mas-alla-del-pib-medir-lo-que-realmente-importa/
- https://fundaciongasparcasal.blog/2025/10/20/mas-alla-del-pib-el-reto-de-medir-la-prosperidad/
- https://elpais.com/planeta-futuro/2024-09-19/mas-alla-del-pib-la-urgencia-de-medir-el-progreso-de-manera-integral.html
- https://elordenmundial.com/pib-alternativas-producto-interior-bruto/
- https://reas.red/la-economia-del-cuidado-en-los-paradigmas-mas-alla-del-pib/
- https://www.globalpolicyforum.net/futureofglobalgovernance/indice/mas-alla-del-pib-contabilidad-para-las-personas-y-el-planeta/
- https://alternativaseconomicas.coop/articulo/actualidad/indicadores-alternativos-al-pib
- https://estrategafinanciero.com/pib-indicador-de-bienestar-limitado/
- https://www.wwf.es/?55403%2FDemandamos-una-economia-del-bienestar-mas-alla-del-PIB
- https://sites.google.com/site/economia20parabachillerato/temario/tema-08-la-medici%C3%B3n-de-la-econom%C3%ADa-macromagnitudes/7-alternativas-al-pib







